Cómo trabajamos

Cómo trabajamos.

Esto no es un discurso de venta ni la historia de una empresa. Simplemente queremos mostrarle cómo abordamos un proyecto en SL Design, para que usted mismo pueda percibir si encajamos bien.

Cómo suele empezar

La mayoría de las ideas empiezan con una pregunta.

La mayoría de las personas que nos escriben no están seguras al principio de si su idea es siquiera posible. Y justo ahí es donde empieza nuestro trabajo. No necesita una idea terminada, un dibujo ni medida alguna. Una ocurrencia, una foto o simplemente una pregunta: con eso basta y sobra. A partir de ahí vemos juntos en qué podría convertirse.

Y somos honestos al respecto. Le diremos con franqueza qué funciona bien, y con la misma franqueza cuando algo no tiene sentido o no es viable. Nunca le venderíamos algo solo para conseguir un pedido. Si una idea funciona mejor de otra forma, se lo diremos. Y si no merece la pena, también se lo diremos.

Cómo empiezan muchas solicitudes

«Ni siquiera estoy seguro de que esto sea posible.»

Así empiezan la mayoría de los mensajes que recibimos, y son los que más nos gustan. Porque justo para eso está aquí SL Design.

De la idea al paquete

Acompañamos cada proyecto de forma personal.

Una vez que un proyecto está en marcha, lo acompañamos de principio a fin, de forma personal y no a través de un sistema impersonal. Empieza con su solicitud, normalmente bastante informal. Después nos tomamos el tiempo de hablarlo: de qué se trata, qué es importante para usted, qué detalles cuentan para usted. Comprobamos con honestidad si se puede hacer y cómo.

Antes de fabricar nada, le mostramos una vista previa para que sepa qué esperar, y solo cuando usted da su aprobación pasa a producción. Después revisamos con cuidado cada pieza antes de que salga de aquí y la embalamos con esmero para el envío. En todo momento sabe exactamente qué está pasando. Nunca tiene que preguntar en qué punto está su proyecto: se lo contamos nosotros mismos.

Lo que nos importa

No es solo un encargo con un número.

No queremos ser una cadena de producción. Con nosotros, cada proyecto es algo propio, no un pedido más entre muchos. Por eso la calidad nos importa más que la rapidez: preferimos tomarnos un día más antes que entregar algo que no respaldamos por completo.

Y la confianza nos importa más que una venta rápida. Para nosotros, el mejor elogio no es una gran facturación, sino el momento en que alguien abre su paquete y piensa: «Así es exactamente como me lo imaginaba.» Eso es lo que buscamos en cada proyecto.

Si le apetece

Quizá su proyecto empiece justo de la misma manera.

A menudo ocurre como con tantas otras personas: al principio solo hay una idea sencilla o una pregunta. Escríbanos. Juntos averiguaremos qué es posible.